ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE “KAMIKAZE”
Son las ocho de la noche del viernes 9 de octubre y estoy sentado en una butaca del teatro Ricardo Roca Rey de la Asociación de Artistas Aficionados (AAA), esperando el inicio de la función. No sé mucho de la obra. Su título (“Kamikaze”) y su afiche (un hombre de perfil con los ojos cubiertos por una tela), me hacen pensar que será algo relacionado con Japón.
Sé que el dramaturgo es César de María. Recuerdo haber visto otras puestas en escena de sus textos : “A ver un aplauso” o “Laberinto de monstruos”. Sé que en su dramaturgia prima la acción en cada escena. Nada de tiempos muertos ni pasajes contemplativos. De María pone por delante la acción.
Comienza la función. Una escena de niños jugando. Hablan con romanticismo de la guerra. De ser mejor. De ser más hombre. Vemos la historia de dos hermanos gemelos, con personalidades opuestas. Shigeru Yukawa, se enroló en el ejército y está curtido por las batallas. Es frío y calculador, dispuesto a hacer cumplir sus órdenes a como dé lugar.
El otro hermano, Akira, parece conservar aún cierta inocencia a pesar de vivir en tiempos aciagos. Se quedó junto a sus padres, cuidándolos y ayudándolos a cultivar las chacras que estos tienen. Sin embargo, inevitablemente se verá envuelto en la guerra.
Así, la obra girará en torno de los encuentros y desencuentros de estos dos hermanos, cual historia de Caín y Abel.
Siguen pasando las escenas. La puesta en escena es sencilla. No hay decorado. La acción y contextualización están puestas en el trabajo actoral, en el cual el elenco ha realizado una labor que es para resaltar. Los pocos elementos, una vestimenta sencilla, máscaras y demás, les basta para hacer su trabajo.
Hay también un juego de luces que ayuda mucho. Recuerdo en especial alguna escena iluminada de un rojo profundo, durante un momento especialmente tenso. La obra es dinámica. En ningún momento deje de prestar atención a las acciones en escena.
Al final, me pongo a pensar en cómo son los mecanismos para contextualizar una obra. “Kamikaze” se lleva a cabo en un Japón imaginario, seguramente simplificado, donde nos bastan un nombre o apellido (Akira, Ishikawa), para ponernos en contexto.
Se notan los paralelismos entre los escenarios planteados por el autor con el Conflicto Armado Interno (CAI) de los años ochenta y noventa en el Perú: por la violencia, el enfrentamiento y la deshumanización. He visto antes alguna obra sobre el tema de memoria histórica en el cual se evitaba ubicar las acciones en un lugar específico, solo indicando que se lleva a cabo en alguna parte de los Andes y ya. Pero en “Kamikaze” el autor decide ya no solo no ubicarla en los Andes, sino llevarla a otro lugar y época.
Después de la función, César De María dirigió unas palabras al público y mencionó que escribió la obra en los años 90s, y que, efectivamente, quiso hacer un ejercicio de memoria del CAI. Pero, al sentir que no podría reflejar cabalmente los hechos si se ambientaba en algún lugar del Perú, decidió llevar las acciones a otra geografía y a otra época. Se me hizo muy honesto lo que ha dicho el dramaturgo. Sin embargo, no dejo de pensar en que hay algo extraño, y hasta cierto punto problemático, cuando se hace memoria de algo tan cercano, llevando la acción a un lugar tan lejano.
Finalmente, solo decir que la obra me ha terminado pareciendo interesante, mantiene un buen ritmo en la mayor parte de las escenas y que invita a la memoria, aunque también a pensar sobre las representaciones de la memoria que hay en el teatro limeño.
Ficha Técnica
Kamikaze
Dramaturgia: César de María
Producción General: Telón Mestizo
Dirección: Ernesto Ayala
Elenco / Actores: Berenis Cornejo, Jared Portocarrero, Milagros Campos, Willem Chunga, Victor Lucana.
Producción Ejecutiva: Carmen Ramón
Asistencia de Dirección: Héctor Montoya
Asistencia de Producción: Neil Elescano
Música en vivo: Thomas O'Higgins Horna
Equipo de ensamble: Jeikoop Espinoza, Rocío Guerra, Jose Fernando Gre, Rod Toscano.
Afiche y fotos: Telón Mestizo




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