Transmutar la pérdida: del barro biográfico al cuerpo poético
(Crítica de Se nace dos veces, dirigida por Mariana de Althaus) Por Godo Lozano Borges decía que “todo lo que nos sucede, incluso nuestras humillaciones, nuestras desgracias, nuestras vergüenzas, todo nos es dado como materia prima, como barro, para que podamos dar forma a nuestro arte”. La diferencia entre sublimar la vida interior en un objeto artístico externo y sublimarla en el propio cuerpo del actor es radical. En el primer caso, una vez realizada, la obra queda separada del artista. En el segundo, al tratarse de un acontecimiento teatral en vivo, la concreción es inmanente: el actor es, simultáneamente, sujeto y objeto. Se nace dos veces (2025) es una obra testimonial que ofrece, al menos, tres objetos de abordaje: cuerpos transmutados, cuerpos articulados y la producción de nuevas subjetividades. Jorge Dubatti sostiene que el ente poético deviene del encuentro entre personaje y actor en el acontecimiento teatral; o bien puede devenir de un cuerpo performativo, sin la...