Entonces no hagamos nada: reseña de Premio al fracaso

entonces no hagamos nada:

Reseña de Premio al fracaso
Ácida obra nos enrostra el entrampamiento del sistema

El Club de Teatro de Lima ofrece nuevamente una puesta ácida que cuestiona y denuncia nuestra vida pública contemporánea, esta vez, a cargo de La Patriota.

“Usted cree que las cosas funcionan”

La crisis de la educación en el Perú, una faceta más de nuestro subdesarrollo, es el tópico “Premio al fracaso”.  Ambientado en un aula de escuela pública, un docente, estudiante y el circunstancial ministro de educación se encuentran involucrados en la premiación de un concurso de ensayos sobre cómo mejorar la educación en el Perú.

El detalle: el texto ganador no es auténtico. Llegando el día de la visita oficial, poco a poco se nos muestran los deseos reales, obligaciones y máscaras que rigen a los artífices teóricos del desarrollo del país. El estudiantado se representa como víctima estructural que enfrenta distintas violencias estructurales y psicológicas ante las cuales su única resistencia parece ser el cinismo. El docente, en búsqueda de reconocimiento, sin recursos suficientes, acepta con reparos al sacrificio de ser responsabilizado por la mejora más allá de sus capacidades en un camino siempre rodeado de frustración. El ministro, en ascenso social, es confrontado a la cosecha de réditos políticos (resultados).

Ante la presión grandísima de que todos hagan bien su rol, sin tomar en cuenta el desamparo o complejidad de carencias acumuladas, los tres actores se estrellan contra una pizarra de suma cero. Ninguno es libre en la cultura del “cumplimiento”, la verticalidad o la “gestión exitosa”. 

Alumno, profesor y ministro en una fantasía para las cámaras

Crédito de foto: Marcus Mancilla

A través de un recurso de ciencia ficción, un premio tecnológico malogrado, se logra detener el tiempo. Dicho recurso no rebela a algún padre-tiempo que degrada a los actores (véase La edad del ciruelo, de Arístides Vargas, en versiones de Michael Joan en 2014 y de Ana Julia Marko en 2025), sino que les hace notar que en la historia simplemente nada cambia: continuamente se vuelve a lo mismo. En la pausa providencial no se sufre.

Este momento de reflexión conlleva al cierre trágico de la pieza: si todos han querido hacer algo y no han logrado nada, entonces, que no se haga nada. Ante la imposibilidad de cambiar la realidad, solo conviene adaptarse y -como en muchos sectores del Estado- performar de que las cosas andan bien y así cerrar nuevamente el círculo de la mediocridad en el Perú.

“Ustedes miden a todas las personas por igual y no todas las personas son iguales”

La claudicación, sin embargo, no deja de sugerir algunas críticas al sistema tales como una mirada vertical, la gestión ensimismada alejada de la realidad sobre un país de papel y no real. El llamado parece ser a abrir los ojos y no temer llamar la crisis como tal, aunque medios de comunicación como CPP deseen mantener una ilusión que mantenga a las mayorías dentro del cuento ilusorio (ante el que no se debe hacer nada).

A nivel de las actuaciones, destacan monólogos específicos de Salinas, Mori y Canchaya, muy bien trabajados mientras que algunos diálogos lucen accidentados o se muestran excesivamente tensas, llenos de putamadres y carajos, que quizás podrían haber tenido un tono más farsesco en lugar de realista, siendo ya bastante crítico el argumento de la obra. Una pieza que deja incómodo al espectador, como con una molestia siempre necesaria para poder avanzar, lejos de todo ritual vacío.

FICHA TÉCNICA

Premio al fracaso” de Carlos La Rosa Vásquez
Elenco:
Alaín Salinas, Alex Mori y Jeremi Canchanya.
Temporada: Del
6 al 7 de diciembre del 2025
Funciones:
sábado, 6 de diciembre a las 7pm y 930pm y domingo 7, de diciembre a las 7pm.
Lugar: 
Club de Teatro de Lima (Av. 28 de Julio 183, Miraflores)
Entradas:
S/ 30 General, S/ 20 Estudiantes
Producción: 
La Patriota 
Redes sociales:
Instagram

Tomás Raúl Osores González 
Crítica Teatral Sanmarquina


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