EL DERECHO DE PERNADA
“El Arte y la Cultura nos liberan”
Rafael Miranda Escritor
Sobre Las bodas de Fígaro,
dirigida por Jean Pierre Gamarra
El director Jean Pierre
Gamarra nos ofrece en Las Bodas de Fígaro una comedia deliciosa, ligera
y llena de complicidad. Su dirección logra que cada integrante del elenco
brille en armonía, al tiempo que otorga a las figuras principales el espacio
justo para desplegar su talento.
Entre las actuaciones destaca la de Susana (María Grazia Gamarra), sirvienta de la Condesa, quien, además de su soltura y gracia interpretativa, regaló al público un momento memorable: un aria lírica que mantuvo la sala en respetuoso silencio hasta estallar en aplausos. Igualmente, notables fueron las actuaciones del Conde (Oscar Yepez), Fígaro (Fernando Luque) y La Condesa (Amaranta Kun), cuyo juego escénico arrancó risas y sonrisas; Querubín (Alejandro Tagle), joven enamorado del amor y de toda mujer que se cruzara en su camino, cuya intervención resultó especialmente jocosa.
El elenco entero nos deleitó con
voces melodiosas. Desde el inicio, con una breve zarzuela satírica, los actores
nos situaron en el Castillo de Aguas Frescas, recordando con humor las normas
de seguridad y prohibiciones, lo que provocó carcajadas antes incluso de
comenzar la obra.
Jean Pierre Gamarra mantiene un
sello que lo distingue: escenarios en colores negros y grises, contrastes de
luz y una composición minimalista que construyen una atmósfera bella, dramática
y misteriosa.
Por su parte, el vestuario, fiel
a la época, reforzó la verosimilitud de la representación.
El dramaturgo Pierre Augustin de
Beaumarchais —músico, diplomático, espía, traficante de armas, comerciante
e inventor— escribió Las Bodas de Fígaro en tiempos de María Antonieta,
cuestionando a la alta sociedad francesa y al cruel privilegio feudal conocido
como Derecho de Pernada: el supuesto derecho del señor feudal a pasar la
primera noche con la esposa de un siervo.
Beaumarchais sitúa la acción en
Sevilla y la envuelve en enredos ingeniosos. La criada Susana descubre las
intenciones abusivas del Conde, quien quiere restablecer aquel antiguo
privilegio para ejercerlo sobre ella y, con la ayuda de la Condesa, urde un plan
para desenmascararlo. El juego de disfraces y confusiones —Querubín vestido de
mujer, Susana haciéndose pasar por la Condesa, la Condesa por Susana— genera
situaciones cómicas que desembocan en la derrota del Conde y su pedido de
perdón.
El público disfrutó intensamente
de la obra. Sin embargo, cabe señalar que, en algunos pasajes, la rapidez del
canto y el lenguaje de época dificultaron la comprensión plena de algunos
pasajes de la trama.
Finalmente, al reflexionar sobre
la vigencia del tema, resulta inevitable conectar el Derecho de Pernada con las
formas actuales de abuso de poder. Hoy, esas prácticas se manifiestan en los
múltiples casos de violencia y acoso sexual contra, por ejemplo, trabajadoras
en el Congreso de la República del Perú. Resulta terrible e increíble, aunque
al menos uno de esos casos concluyó con una sentencia de 18 años.
Gladys Rázuri – Crítica
Teatral Sanmarquina
FICHA ARTÍSTICA:
OBRA: Las bodas de Fígaro
DRAMATURGIA: Pierre-Augustin de Beaumarchais
DIRECTOR : Jean Pierre Gamarra
ESCENOGRAFÍA: Lorenzo Albani
ASISTENTE DE DIRECCIÓN : José Carlos Moreno
ELENCO : Fígaro:
Fernando Luque
Susana: María Grazia Gamarra
Conde Almaviva: Oscar Yepez
Condesa Almaviva: Amaranta Kun
Don Bartolo: Alonso Cano
Marcelina: Denise Arregui
Don Basilio: Martin Aliaga
PRODUCCIÓN: Coproducción de la Alianza Francesa de
Lima
y Éxodo Teatro
TEATRO: Alianza Francesa de Lima
(Av. Arequipa 4595, Miraflores)
FECHA: Agosto-septiembre de 2026 (temporada
finalizada)
ENTRADAS: Plataforma Joinnus



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