Periferias éticas
Giuliano Milla Segovia
Sobre I.D.I.O.T.A.,
dirigida por David Carrillo
Con Sandra Bernasconi y Armando
Machuca en el elenco y bajo la dirección de David Carrillo, I.D.I.O.T.A.,
de Jordi Casanovas, nos lleva a preguntarnos por las periferias éticas.
A partir de los límites del
progreso científico, la instrumentalización biopolítica y una suerte de limbo
aséptico, la obra nos sumerge en un suspenso absurdo que va resolviendo la
“idiotez” del protagonista.
Es claro el título: idiota es aquel que solo piensa en sí mismo. El protagonista será enfrentado a situaciones límite que pondrán a prueba su perfil ético, qué tan centrado está en sí mismo y qué tanto puede ir más allá de sí. Las pruebas, entre sádicas y extremas, pretenden llevarlo a una suerte de estado cognitivo motivado por el peligro.
Lo que parece ser un simple testeo que le ayudará a nivelar su situación económica termina siendo un interrogatorio que movilizará emociones y vivencias en Carlos Valera. Él, que parece ser un hombre sencillo, espontáneo y pragmático, se descubre a sí mismo en encrucijadas cognitivas que pondrán a prueba su inteligencia.
El ambiente aséptico de la escenografía le da un matiz especial al experimento. Ese ahogo espacial del blanco, de lo impoluto, habla de la violencia científica. Carlos contrasta con el lugar: su colorido talante es esa forma de vida que la ciencia intenta escindir para llegar a sus conclusiones científicas. El tratamiento científico con sus cláusulas y estándares éticos reduce a Carlos a un sujeto de prueba, a quien se le puede revolver el mundo emocional, todo sea por el propósito. Así como él, hay varios sujetos de prueba en cubículos parecidos a los de Carlos; todos ellos son cifras. Es el sujeto supeditado a la teoría que se quiere contrastar. Todo es hipotetizable en un limbo hecho de ciencia. Todo es preguntable. Todo puede retroalimentar el experimento.
Creo que, más allá de
preguntarnos por el carácter ético de los procedimientos, vale preguntarnos si
a una persona se le puede preguntar todo. Es decir, ¿vale preguntar todo? La
obra me lleva a ello, ya que suponemos que una pregunta puede ser respondida o
no. Pero ¿la ética se construye en la decisión personal de responder o no? O,
más bien, ¿tiene que ver con cuidar el impacto de la pregunta, con siquiera
preguntarnos si es ético preguntar o no algo? Al preguntar, movilizamos. Solo
pensemos: ¿le preguntaríamos algo delicado a una persona que está pasando por
un momento difícil como un luto? Considerar este tipo de cosas es contemplar la
ética. Bueno, a nuestro personaje no solo se le hacen todo tipo de preguntas,
sino que se exponen sus vínculos más cercanos, se maximizan sus conflictos
internos, familiares, relacionales.
En ese sentido, es una sátira de
la ciencia, una exposición de sus procedimientos que nos lleva a preguntarnos
por sus preguntas, por sus propósitos. En la obra, el experimento quiere
determinar el perfil de sumisión, de obediencia; para llegar a ello, se
instrumentaliza el psiquismo, se le satura y se le lleva al límite. Claramente
hay consecuencias. La trama nos habla del interés estatal por ponderar el nivel
de sumisión de sus ciudadanos, una forma de sadismo biopolítico. Algo así como
un terrorismo científico estatal. Se delata el lado más salvaje de la ciencia.
El método científico y sus estándares éticos siguen siendo discutibles.
¡Siempre la ciencia con sus escisiones…!
Ficha
artística
Obra: I.D.I.O.T.A.
Dirección: David
Carrillo
Elenco: Sandra
Bernasconi, Armando Machuca
Producción: ACAU
– Asociación Cultural de Artes Unidas.
Producción ejecutiva:
Pilar Cornejo
Temporada: del
20 de agosto al 20 de setiembre, 2026
Funciones: jueves,
viernes y sábados a las 8pm y domingos a las 7pm
Lugar: Teatro
de Lucia – Calle Bellavista 512, Miraflores

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