Crítica de "Solíamos mirarnos a los ojos", de Sebastián Bellina Zagazeta
La obra ha tenido una temporada en el Auditorio del
Británico Cultural del 3 al 18 de noviembre del 2022, la cual es producida por
el proyecto Habitar Teatro, en alianza con la Carrera de Artes Escénicas UPC,
el apoyo de UPC Cultural y el Británico Cultural. Esta obra es un proyecto de
teatro testimonial elaborado en medio de la pandemia donde cinco intérpretes a
través de testimonios y archivos buscan traer a escena sus diversos tipos de
vínculos con sus abuelos. El equipo del proyecto está conformado por los
siguientes integrantes: Sebastian Bellina Zagazeta, dramaturgo y director;
Flavia Santillán, Camila Palao, Jean Carlos López, Valeria Conroy, Sebastian
Bellina, intérpretes; Ana Mercado, asistente de dirección; Isabela Minaya,
producción.
Los temas que aborda la obra son los siguientes: el vínculo
y no vínculo entre los nietos y los abuelos, la enfermedad, la muerte, la
memoria, la precariedad del sistema de salud, la sexualidad y la distancia en
tiempos de pandemia. Estos son atravesados por los conflictos de los
intérpretes en relación a sus abuelos y abuelas. Por ejemplo, el conflicto de
Sebastián está en la posibilidad de que muera su abuela a causa del Covid-19,
el no poder abrazarla debido a que hay que cumplir con los protocolos
sanitarios de distancia social, la relación con ella a través del catolicismo
de ella y su ateísmo del joven; el conflicto de Camila es sobre su atracción
sexual y la aceptación de su familia sobre esta libertad personal, la
imposibilidad de que su abuela la pueda ver actuar porque está muy enferma; el
conflicto de Valeria es la falta relación con su abuela a pesar de estar muy
cerca y la muerte de su perro como experiencia de pérdida; el conflicto de
Flavia es su diagnóstico de depresión y la incomprensión de los otros, caso
parecido al de su abuela; el conflicto de Jean Carlos es la muerte de su abuelo
Papichulo y la imposibilidad de despedirse de él. La obra no tiene una
estructura aristotélica (lineal), sino una estructura collage, es decir, una
serie de escenas donde cada intérprete trae su historia y estas se entrelazan
para generar poéticas con sus testimonios.
El uso de archivos personales de los actores permite que
estas historias cobren un valor más íntimo, ya que vemos el documento, el
objeto que nos permite acercarnos a la experiencia vivida por los
testimoniantes. Por ejemplo, en la obra hay una utilización de fotografías
reales, libros, mapas, cartas, dibujos hechos en vivo, audios grabados de
abuelos e intérpretes. Estos son mostrados, intervenidos o proyectados en el
ecran del escenario.
El elenco busca la interacción constantemente con el
público, ya que proponen dinámicas como el yo nunca nunca en donde cada vez que
alguien haya hecho alguna de las cosas que los intérpretes mencionan, el
público tiene que levantar las manos y si no se quedan como están. También hay
otro momento en el que sacan a personas del público para hacerlas pasar por los
abuelos de los intérpretes y les hacen preguntas como ¿cómo conociste a tu
primer amor?, ¿qué profesión te hubiera gustado estudiar?, ¿cómo eran tus
abuelos?, ¿algo que te falte hacer?, ¿a dónde te gustaría ir?, etc. Lo
interesante es que el público responde en base a las historias contadas por los
jóvenes y esto hace que se cree un segundo plano de testimonios del público. La
última interacción es cuando a los abuelos ficticios (público) los hacen bailar
Si me dejas no vales de La Línea.
La obra crea atmósferas íntimas con temas musicales,
iluminación y acciones concretas, como cuando escuchamos al inicio la canción
Los viejos de Fernando Ubiergo y el público ya comienza a ser parte del tema
más importante para la obra: los abuelos mientras los intérpretes entran
cantando; cuando Flavia se viste como su abuela mientras se proyecta el texto
de la carta escrita por ella y el audio donde ella la lee; cuando Camila deja
un ramo de flores en un asiento vacío que representa un homenaje a su abuela
que nunca pudo verla en vida en el teatro; la recreación de la última
conversación de Jean Carlos con su abuelo en un carro y cómo este recuerdo es
un lugar para volver a él siempre; y finalmente la construcción del altar donde
aparecen todos los archivos y documentos que vimos durante toda la obra junto a
las fotos de los abuelos que no están en escena.
Para finalizar, la obra posee una relevancia simbólica y
poética, debido a cómo a través de diversos testimonios sobre los diferentes
tipos de vínculos entre los chicos y sus abuelos, y sobre el acto de recordar
en escena estas experiencias están atravesados por el contexto de la crisis
sanitaria junto a las problemáticas sociales, políticas e históricas del Perú.
Además, la estructura y el cruce de los testimonios en la obra genera una
poética cercana a la de otros proyectos de teatro documental como Mi vida
después de Lola Arias o Pájaros en llamas de Mariana de Althaus, ya que los
testimonios se convierten en metáforas de experiencias universales.
Posiblemente hubiera ayudado que utilicen una cámara que permitiese la
proyección de los documentos que sostenían para que el público no perdiese la
oportunidad de ver el detalle de estos archivos, materiales importantes para
compartir esos testimonios. Por otra parte, el testimonio de Valeria quizá pudo
centrarse más en la ausencia de relación con sus abuelos que traer a su mascota
a escena, la cual desencajó con las demás experiencias. Además, en ciertos
momentos, hay una utilización de varios elementos al mismo tiempo interactuando
y esto puede hacer perder lo que se quiere decir, por ejemplo, el momento en el
que Flavia se viste de la abuela, se escucha una voz en off leyendo un texto y
suena una canción al mismo tiempo, es decir, hay muchos elementos que para el
espectador puede ser difícil ocupar su atención en alguno de estos.
Por Eduardo Ríos Cañamero - Crítica Teatral Sanmarquina
FICHA TÉCNICA
Obra: Solíamos mirarnos a los ojos
Dramaturgia y dirección: Sebastián Bellina Zagazeta
Asistente de dirección: Ana Mercado Chavez
Productora ejecutiva: Isabela Minaya Díaz
Elenco: Camila Flores Palao, Valeria Conroy Duboc, Jean Carlos López Rufino, Flavia Santillán Málaga y Sebastián Bellina Zagazeta
Funciones: 03 al 13 de noviembre, 2022
Horario: Jueves a sábado 8:30 p.m. y domingos 5:00 p.m.
Lugar: Auditorio Británico Miraflores (Bellavista 531, Miraflores)


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