¿Qué más podemos hacer? Permanente Incapacidad Moral
Obra teatral dirigida por Paloma Carpio
El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro
Antonio Raimondi
En el año 2022, los grupos de teatro Derramando Lisura y Tránsito Asociación Cultural se unieron para realizar una creación colectiva que partiese de las siguientes preguntas: ¿Desde cuándo la permanente incapacidad moral existe en nuestro país? ¿Cómo esto se relaciona con la corrupción, discriminación, autoritarismo, conservadurismo en nuestro país? Producto de estas preguntas e investigación nace Permamente Incapacidad Moral (PIM), la cual regresa a los escenarios con una corta temporada de cuatro funciones en el Nuevo Teatro Julieta de Miraflores.
La obra, dirigida por Paloma Carpio y con la asistencia de dirección de Pepe Santana, realizó un proceso de investigación desde el revisitado de diferentes eventos históricos del Perú en su vida política, cultural y social: la llegada de los españoles, el virreinato, la independencia, la vida republicana y los últimos 10 años inestabilidad política. Para regresar a dichos eventos, los seis actores: Coralí Ormeño (en reemplazo de Tracy Alcántara), Jesús Oro, Katiuska Valencia, Natalia Consiglieri, Paulo Cárdenas y Germán Díaz darán vida a los distintos personajes de nuestra historia desde la comedia, la sátira y el drama.
En esta obra, el Perú es un personaje femenino (Coralí), la cual nos compartirá sus distintas peripecias, relaciones fallidas, traumas y heridas que ha vivido en más de 200 años, desde sus encuentros con Francisco Pizarro, Don José de San Martín hasta los políticos peruanos en su intento de salir de ese círculo vicioso que tanto mal le ha hecho. Ella experimentará estos encuentros “amorosos”; un mercado que lo vende todo (desde perfumes que cubren tu corrupción, camisas rojas y blancas para habitar la izquierda y derecha, manuales del emprendedor sin ética); y un show televisivo conducido por la Ñaca (Jesús Oro) que humilla a sus participantes sacándole sus trapitos sucios poniendo en tela de juicio la moral de todos los presentes. Estos tres momentos serán el dispositivo de la historia del personaje femenino llamado Perú para tejer una narrativa remixeada de nuestro país desde un humor llevado a límites que sobrepasan lo políticamente correcto.
En esta obra los actores se apropian de símbolos populares de nuestra cultura para retratar situaciones donde los diversos personajes peruanos ponen en tensión su permanente incapacidad moral con el otro. Todo esto desde el uso de objetos como bandas presidenciales, láminas Huascarán, bolsas de mercado, carteles de combi; la intervención de san canciones populares que les cambian las letras y las cantamos con ellos (Una ráfaga de amor o Yo también me llamo Perú); y la constante alusión a frases dichas por políticos, celebridades de la farándula, el internet, los memes para resignificar cómo dichas palabras reflejan nuestro imaginario político y social del país.
Los actores cantan, bailan, interpretan y nos reímos con ellos. Nos interpelan, nos hacen partícipes del debate público. El teatro se convierte en una ágora donde todos podemos ensayar respuestas a nuestras problemáticas sin dejar de reírnos por surrealista y doloroso que es habitar el Perú. En esta obra nos reímos de nuestras propias desgracias como país, pero también nos detenemos a pensar si esa permanente incapacidad moral también nos corresponde a todos nosotros.
La obra cierra con el siguiente texto dicho por los actores:
"Esta obra podría ser eterna, porque el Perú nunca deja de dolernos, de agotarnos, de angustiarnos, de ningunearnos, de discriminarnos, de matarnos. Pero el Perú también nos motiva a crear. Que es lo único que como actores y actrices podemos hacer para lidiar con lo que se siente vivir en un país tan rico, como doloroso. ¿Qué más podemos hacer? Qué más podemos hacer para romper con la permanente incapacidad moral a la que parecemos estar condenados. ¿Qué más?"
Quizás desde antes de que el Perú fuese Perú nosotros ya teníamos esa permanente incapacidad moral. Esta puede ser una respuesta poco alentadora, pero la obra apela a que no perdamos la esperanza de imaginar un país más justo, solidario, empático, consciente y crítico. Pero eso empieza por cada uno de nosotros. Esta obra montada en un contexto como el de las elecciones del 2026 en el Perú cobra una relevancia mayor, ya que quizá ahí está la posible respuesta al ¿qué más podemos hacer? Ahora nos toca elegir este 12 de abril qué destino tomará nuestro país en los próximos cinco años. ¿Qué podemos hacer? Salir a las calles y votar por un mejor país.
Apagón
Por Eduardo Rios Cañamero
Ficha técnica:
Dirección: Paloma Carpio
Asistencia de dirección: Pepe Santana
Producción: Gabriela Salas Oporto / Pepe Santana
Actuación: Coralí Ormeño, Jesús Oro, Germán Díaz, Katiuska Valencia, Natalia Consiglieri, Paulo Cárdenas
Diseño y realización de escenografía: Colores Castillo
Grabación y mezcla de audio: Joseph Ojeda
Fotografía: Colores Castillo
Permanente Incapacidad Moral es una obra ganadora del Concurso Anual de Proyectos de Creación (CAP-Creación) de la PUCP 2022, proyecto ganador de Estímulos Económicos para la Cultura del Ministerio de Cultura 2022 y Ganadores de la convocatoria Artistas por el diálogo inclusivo de IDEA – Internacional. La obra la han presentado en la PUCP, UPCH, ARENA Y ESTERAS, EL CENTRO DE LA INTEGRACIÓN CULTURAL DE INDEPENDENCIA y el NUEVO TEATRO JULIETA. La obra se alista para una gira por Arequipa y Puno en el mes de abril del 2026.
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